En un anillo solitario todo gira en torno a un solo elemento: el diamante. Sin distracciones, sin excesos, solo brillo puro en su forma más atemporal.
Este exclusivo anillo solitario está fabricado en oro blanco de 18 quilates de alta calidad y montado con un diamante que viene con un certificado GIA reconocido internacionalmente GIA-certificaat. Este certificado garantiza una calidad objetivamente determinada y ofrece total transparencia sobre las características de la piedra.
Máxima visibilidad, máximo brillo
El diamante está colocado en una montura de 4 patas refinada que deja la mayor parte de la piedra libre. Esto permite que la luz se mueva óptimamente a través del diamante, creando un brillo intenso y vibrante.
Las garras de cuatro patas le dan al diseño un carácter y “mordida” extra. Sutil y potente, sin comprometer la elegancia. Al mismo tiempo, el diamante está montado de forma profesional y segura, para que la belleza y la seguridad se unan perfectamente.
Atemporal y versátil
El anillo solitario es el modelo más querido en todo el mundo como anillo de compromiso. El diseño es clásico, reconocible y siempre elegante. Al mismo tiempo, este modelo se elige cada vez más como una joya de lujo sin que haya un compromiso de por medio. Simplemente porque un diamante solitario nunca pasa de moda.
Ética y responsabilidad
Todos nuestros diamantes se adquieren de forma ética y responsable según las normas del Proceso Kimberley Kimberley. Así eliges no solo belleza y calidad, sino también un origen responsable.
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Un anillo solitario se elige con cuidado. En nuestra tienda física en Ámsterdam eres bienvenido para ver y probar este anillo con tranquilidad. Te acompañamos personalmente para que tomes una decisión que se ajuste perfectamente a tus deseos.